La biodiversidad y la conservación de la naturaleza son pilares esenciales para mantener el delicado equilibrio de la vida en la Tierra. En el mundo actual, en el que los ecosistemas se enfrentan a presiones cada vez mayores derivadas de la urbanización, el cambio climático y la actividad industrial, la necesidad de proteger y preservar la diversidad de la vida es urgente y no deja de aumentar.
La biodiversidad sustenta el entorno natural al mantener servicios ecosistémicos como el aire limpio, el agua y los suelos fértiles. Y lo que es más importante, también sostiene la estabilidad económica y el bienestar humano. A medida que nos enfrentamos a retos mundiales como la seguridad alimentaria, las crisis sanitarias y el cambio climático, la conservación de la biodiversidad se convierte en una estrategia vital para garantizar un futuro resiliente y sostenible para todos nosotros.
¿Qué papel desempeñan los bancos en proteger la biodiversidad?
La pérdida de biodiversidad pone en peligro el delicado equilibrio de nuestros ecosistemas y plantea riesgos importantes para la economía mundial, ya que muchas industrias dependen de los recursos naturales y los servicios ecosistémicos que la biodiversidad sustenta.
Los bancos y otras instituciones financieras influyen en la conservación de la biodiversidad desde los flujos de capitales, de manera que pueden perjudicar o ayudar al entorno natural. Desde 2016, los bancos han inyectado más de 307 000 millones de dólares directamente en empresas forestales y agroindustriales que impulsan la deforestación tropical, según el informe Banking on Deforestation Collapse, elaborado por Forest and Finance.
A través de sus actividades de préstamo, inversión y seguros, los bancos tienen la capacidad de apoyar prácticas sostenibles que protejan la biodiversidad o, por el contrario, de financiar proyectos que contribuyan a su deterioro. Al integrar los aspectos de la biodiversidad en sus marcos de gestión de riesgos y adoptar estrategias beneficiosas para la naturaleza, los bancos pueden mitigar los riesgos asociados a la pérdida de biodiversidad y, al mismo tiempo, contribuir a los esfuerzos internacionales por preservar y restaurar la riqueza natural del planeta. De este modo, no solo protegen el medio ambiente, sino que también garantizan la estabilidad y sostenibilidad a largo plazo de la economía mundial.
El ODS 15 destaca la importancia de conservar los hábitats naturales y garantizar que los ecosistemas sigan proporcionando servicios esenciales, como aire y agua limpios, alimentos y regulación del clima. La banca con valores contribuye a materializar el ODS 15 dirigiendo recursos financieros hacia prácticas y proyectos sostenibles que protegen y restauran los ecosistemas naturales. A través de préstamos e inversiones responsables, estos bancos pueden apoyar la reforestación, la gestión sostenible del suelo y las iniciativas de conservación.
Financiar la agricultura ecológica y proteger los ecosistemas
En las comunidades locales de la ciudad de Quebec, la colaboración entre Caisse d’économie solidaire Desjardins y Les Urbainculteurs ha generado un profundo impacto, al promover la agricultura urbana y los sistemas alimentarios sostenibles. Gracias a esta iniciativa, Caisse Solidaire permite a Les Urbainculteurs desarrollar proyectos accesibles de agricultura urbana que mejoran la seguridad alimentaria, ofrecen oportunidades educativas y promueven la gestión medioambiental. La iniciativa se centra en convertir espacios urbanos infrautilizados en huertos orgánicos productivos que suministren productos frescos y sensibilicen a los habitantes de las ciudades en el ámbito de las prácticas agrícolas sostenibles.
La cooperativa Sativa Rheinau, fundada en Suiza en 1998 y financiada por Freie Gemeinschaftsbank, miembro de la GABV, promueve la soberanía de semillas garantizando un suministro independiente de semillas no modificadas genéticamente para la agricultura ecológica y la jardinería doméstica. La misión de Sativa se centra en el fitomejoramiento, con el objetivo de preservar y mejorar la biodiversidad en el cultivo ecológico. Esto es cada vez más importante, ya que la diversidad mundial de semillas se enfrenta a amenazas sin precedentes debido a la creciente consolidación de la industria semillera. Sólo cuatro multinacionales -Bayer-Monsanto, Corteva, Syngenta y BASF- controlan más del 60% del mercado mundial de semillas. Esta consolidación amenaza la biodiversidad, ya que la mejora industrial da prioridad a los cultivos uniformes y de alto rendimiento, a menudo modificados genéticamente. Sativa contrarresta esta situación proporcionando semillas ecológicas y diversas y ofreciendo asesoramiento y transferencia de conocimientos, apoyando a los agricultores y horticultores independientes.
Además de sus servicios financieros, Caja Arequipa está comprometida con la sostenibilidad medioambiental, como demuestra su reciente asociación con Arbio Perú para proteger 37 hectáreas de bosque amazónico en la cuenca del río Las Piedras, Madre de Dios. Esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia del banco para mitigar los impactos del cambio climático y contribuir a la preservación de los ecosistemas más biodiversos del mundo.
Soluciones financieras para proteger ecosistemas frágiles
Muchas de las iniciativas de conservación de la naturaleza y la biodiversidad de los miembros de la GABV incluyen la colaboración con otros socios. Estos esfuerzos suelen implicar la colaboración con organizaciones medioambientales y comunidades locales para garantizar que las estrategias de conservación sean científicamente sólidas y culturalmente respetuosas, de modo que sean eficaces y duraderas. Por ejemplo, el compromiso de Bank Australia con un futuro positivo para la naturaleza queda patente en sus alianzas con organizaciones como Greening Australia, Trust for Nature y los propietarios tradicionales de los pueblos Wotjobaluk, Jaadwa, Jadawadjali, Wergaia y Jupagulk.

A pesar de ser uno de los países con mayor superficie de bosque primario, Bolivia perdió 3,73 millones de hectáreas de bosque primario entre 2001 y 2022, lo que representa el 51% de su pérdida total de cubierta arbórea. Pero, ¿quién financia esta deforestación? Un estudio reciente revela que el 10,8% de las inversiones de los fondos de pensiones bolivianos (una suma de 2 600 millones de dólares) financian los sectores de la soja, el azúcar y la ganadería, principales motores de la deforestación en el país.
En contraste con estas prácticas, BancoSol ha compensado su huella de carbono para 2021-2023 y apoya la conservación de la Amazonia en colaboración con Wildlife Conservation Society (WCS) y ACEAA-Conservación Amazónica. Los proyectos benefician a 679 familias de 13 municipios y cuatro pueblos indígenas amazónicos, potenciando empresas sostenibles de cacao, café, asaí y ecoturismo. Gracias a esta asociación, se ha restaurado y conservado una superficie de 9 080,75 km², protegiendo ocho especies clave de fauna silvestre.
Los bancos miembros de la GABV dan prioridad a las organizaciones medioambientales y a los proyectos de conservación de la biodiversidad en su cartera de préstamos e inversiones. En Dinamarca, Merkur Cooperative Bank apoya Bird Conservation Fund, un fondo natural sin ánimo de lucro dedicado a proteger las poblaciones de aves del país. El fondo se centra en preservar y crear hábitats críticos, en particular para especies en peligro y vulnerables, al tiempo que realiza actividades de divulgación educativa desde sus reservas naturales para sensibilizar al público sobre los esfuerzos de conservación.
Construir comunidades a través de la agricultura ecológica
El sistema alimentario mundial es el principal impulsor de la pérdida de biodiversidad en el planeta. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) advirtió recientemente de que la pérdida de biodiversidad amenaza la seguridad del suministro mundial de alimentos, así como los medios de subsistencia de millones de personas que trabajan en el sector.
La conversión de tierras para la agricultura no solo destruye ecosistemas naturales como praderas, pastizales y bosques, sino que también priva a la fauna salvaje de las fuentes esenciales de alimento y refugio necesarias para sobrevivir. Las prácticas agrícolas intensivas también aceleran la pérdida de biodiversidad. Estos métodos incluyen el desarrollo de monocultivos en grandes superficies, la pulverización de productos químicos para controlar las malas hierbas y las plagas y el uso de fertilizantes químicos para reponer los nutrientes perdidos del suelo.
Por el contrario, la agricultura ecológica favorece la fertilidad del suelo, la biodiversidad y los ecosistemas en general, lo cual sustenta la capacidad de nuestro planeta para prosperar.
Muchas de las entidades de la banca con valores financian el sector de la agricultura ecológica y las prácticas agrícolas sostenibles como alternativa a la agricultura intensiva y como forma de promover el desarrollo sostenible de los pequeños agricultores en los países en desarrollo.
LAPO Microfinance Bank Limited, creada originalmente como ONG hace más de 30 años, ha evolucionado hasta convertirse en una institución de microfinanciación líder en Nigeria. En consonancia con su compromiso con la responsabilidad social y la sostenibilidad medioambiental, LAPO se ha asociado con el Instituto Internacional de Agricultura Tropical (IITA) para poner en marcha una iniciativa de plantación de árboles y agrosilvicultura. El objetivo de este proyecto es mitigar los efectos del cambio climático y crear fuentes de ingresos adicionales para los clientes rurales de LAPO. Al integrar la plantación de árboles en las prácticas agrícolas existentes, la iniciativa apoya la biodiversidad, combate la degradación medioambiental y promueve medios de vida sostenibles.
La participación de NMB Bank en un proyecto de conversión de residuos en energía en Ghorahi, en el distrito de Dang (Nepal), desempeña un papel importante en la conservación de la biodiversidad y la naturaleza. Al abordar el problema del aumento de los residuos municipales, el proyecto minimiza los efectos ambientales nocivos que los residuos no gestionados pueden generar en los ecosistemas. La conversión de residuos en biogás y abono orgánico reduce la contaminación causada por los métodos tradicionales de eliminación de residuos, como los vertederos y la incineración, que pueden dañar los hábitats de la fauna local. La estructura de financiación mixta, que incluye una subvención del 40% del Banco Mundial, ha hecho viable el proyecto, demostrando cómo los modelos financieros sostenibles pueden ayudar a proteger la biodiversidad.
Desde sus orígenes en 1980, Triodos Bank financia empresas que contribuyen a un sistema alimentario y agrícola que trabaja con la naturaleza en lugar de contra ella. Este banco reconoce la interconexión entre nuestro medio ambiente, nuestra salud y los alimentos que comemos. A través de sus sucursales en los Países Bajos, Bélgica, Reino Unido, España y Alemania, concede préstamos a agricultores respetuosos con la naturaleza que utilizan métodos ecológicos y apoya a los agricultores convencionales que se están convirtiendo a la agricultura ecológica. La labor desarrollada por el banco se extiende hasta Asia, África y América Latina a través de sus fondos de inversión de impacto. La atención de Triodos Bank a los proyectos basados en la naturaleza y la agricultura ecológica se fundamenta en su compromiso con el uso ético del suelo, garantizando que tanto la restauración ecológica como la productividad agrícola puedan coexistir en armonía.
Ocuparse de lo esencial
La conexión entre la conservación de la biodiversidad y el sector bancario constituye un reto urgente y también una oportunidad única. Mientras el mundo natural se enfrenta a amenazas sin precedentes derivadas de la actividad humana, los bancos se encuentran en una posición clave para ejercer una influencia positiva.
Las entidades bancarias ya no son meros intermediarios financieros, y deben asumir su papel como gestores del capital natural.
Integrar en sus operaciones los riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza permite a las instituciones financieras contribuir activamente a la protección de la biodiversidad al tiempo que exploran nuevas áreas de negocio.
Para aprovechar estas oportunidades, los bancos deben adoptar un enfoque más proactivo. Esto implica formar alianzas estratégicas con gobiernos, ONGs y otros grupos de interés para superar las barreras existentes y crear un entorno más favorable a las inversiones positivas para la naturaleza. Instrumentos financieros innovadores, como los bonos verdes y los préstamos vinculados a la sostenibilidad, pueden ayudar a cerrar la brecha entre la rentabilidad económica y la responsabilidad medioambiental. Y mediante el desarrollo de capacidades internas y la sensibilización en el ámbito de las inversiones relacionadas con la naturaleza, los bancos pueden posicionarse como líderes en este campo emergente.