Para combatir el cambio climático, el mundo debe invertir alrededor de 4 billones de dólares anuales en energías limpias de aquí a 2030, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Los bancos son vitales para acometer esta transición, y la banca con valores ya está dando pasos importantes. Al desinvertir de los combustibles fósiles y priorizar las energías renovables, estos bancos están avanzando hacia una economía baja en carbono.
El Objetivo de Desarrollo Sostenible 7 (ODS 7) de las Naciones Unidas pretende “Garantizar el acceso a una energía asequible, sostenible y moderna para todos”. Sin embargo, la financiación pública de la energía limpia en los países en desarrollo sigue cayendo con fuerza. Por ejemplo, se estima que para 2030, una de cada cuatro personas en el mundo seguirá utilizando técnicas de cocinado poco seguras e ineficientes.
Y ahí es donde entra en juego la banca con valores, los miembros de la GABV (Alianza Global para una Banca con Valores). Estas entidades desempeñan un papel activo financiando el desarrollo de las tecnologías de generación de energías renovables para reducir las emisiones de carbono, y ayudan a los clientes a reducir sus costes energéticos.
Hacia una economía con bajas emisiones de carbono
La banca con valores está dando un importante paso adelante en su esfuerzo global por reducir su huella de carbono. Muchos bancos miembros han adoptado iniciativas para medir y divulgar las emisiones de gases de efecto invernadero de sus préstamos e inversiones.
Mientras que los 60 mayores bancos del mundo han comprometido casi 7 billones de dólares a la industria de los combustibles fósiles desde el Acuerdo de París, según el Informe 2024 Banking on Climate Chaos, la mayoría de los miembros de la GABV excluyen la financiación de cualquier actividad relacionada con los combustibles fósiles. En su lugar, dan prioridad a los proyectos de energías limpias de sus carteras de préstamos. Bank Australia, Triodos Bank, Vancity, Amalgamated Bank, Alternative Bank Schweiz, GLS Bank o Ecology Building Society ya se han comprometido a alcanzar sus ambiciosos objetivos de cero emisiones netas para el año 2035.
Además, 25 bancos de la GABV de 19 países han respaldado la Iniciativa del Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles, liderando una importante campaña mundial e instando a la industria financiera y a los gobiernos a seguir su ejemplo. El objetivo de esta iniciativa es acelerar la transición hacia las energías renovables mediante la eliminación progresiva de la producción y el uso del petróleo, el gas y el carbón.

Desarrollo de productos en energías limpias
La banca con valores lleva años apoyando el sector de las energías renovables, lo que le confiere un sólido conocimiento de las dinámicas del mercado y de su regulación, y le permite desarrollar productos adaptados a sus clientes en este ámbito.
Los bancos con valores han adoptado un papel proactivo en el desarrollo de productos y utilizan la financiación para apoyar las tecnologías de última generación en energías renovables para aumentar la eficiencia y reducir los costes de implantación. Estos bancos mitigan los riesgos que se suelen asociar a los proyectos de energías renovables, ofreciendo unos productos viables y sostenibles. Mediante el apoyo a proyectos energéticamente eficientes, los bancos con valores generan beneficios económicos y sociales para las comunidades en las que operan.
Triodos Bank, miembro paneuropeo de la GABV, por ejemplo, empezó a promover la energía sostenible en 1986, tras la catástrofe nuclear de Chernóbil (Ucrania). Fue el primer banco de los Países Bajos en financiar aerogeneradores. En la actualidad, con sucursales en los Países Bajos, el Reino Unido, Bélgica, España y Alemania, Triodos Bank es el banco líder en energías limpias más activo por número total de operaciones (140), con un valor total de más de 500 millones de dólares. A través de fondos de inversión de impacto, Triodos Bank ofrece financiación de deuda, mezzanine y de capital para proyectos nuevos y existentes en energías renovables, así como en eficiencia energética y almacenamiento.

Sunrise Banks, en Minneapolis (EE.UU.), ofrece financiación “net zero” para proyectos comerciales que reduzcan o eviten las emisiones de carbono, incluida la instalación de mejoras de eficiencia energética. Un ejemplo excelente es el edificio Firefly, en el sur de Minneapolis. Este moderno edificio de apartamentos incorpora diversas características de eficiencia energética, como ventanas grandes y aislantes, sistemas avanzados de calefacción, ventilación y aire acondicionado, electrodomésticos Energy Star, aislamiento adicional, accesorios de bajo flujo de agua y un tejado plano para paneles solares. Con el apoyo de un préstamo de construcción “net zero” de 1,75 millones de dólares de Sunrise Banks y una subvención energética 4D Green Cost Share de 100 000 dólares aportada por el ayuntamiento de Minneapolis, el proyecto promueve un estilo de vida sostenible. El diseño de Firefly maximiza la luz natural y la eficiencia energética con ventanas orientadas al sur en todas las viviendas y servicios compartidos como una bicicleta de carga electrónica, espacios al aire libre y proximidad a las principales carreteras y al transporte público.
Sunrise Banks complementa su oferta de financiación con depósitos “net zero”. Este producto permite a los ahorradores destinar sus depósitos a proyectos que reduzcan o eviten las emisiones netas de carbono.
En Montana (EE.UU.), Clearwater Credit Union ha lanzado un nuevo certificado de depósito para energías limpias que ofrece a los depositantes la posibilidad de obtener una rentabilidad competitiva al tiempo que generan un impacto positivo con sus depósitos. Por su parte, Ekobanken, en Suecia, ofrece “préstamos de transición” (principalmente en el ámbito de las energías limpias y las hipotecas) para empresas y asociaciones que quieran cambiar sus actividades y orientarlas hacia una dirección sostenible.
Otros ejemplos de desarrollo de productos son los pequeños préstamos e hipotecas “verdes” diseñados para particulares y empresas que desean invertir en instalaciones energéticamente eficientes, como aerogeneradores, paneles solares o edificios eficientes. Ecology Building Society, en el Reino Unido, ofrece ventajas financieras a aquellos clientes que aumenten la eficiencia energética de sus viviendas.
En Honduras, Banco Popular ha desarrollado un producto de paneles solares para satisfacer las necesidades energéticas de sus clientes ―ya sea en el hogar, la empresa o en las unidades de producción― de forma respetuosa con el medio ambiente. Más de 7 000 clientes se han beneficiado de este préstamo especial, aumentando la eficiencia en su consumo diario de electricidad y reduciendo los gastos.
Para mejorar el acceso a las energías renovables en Uganda, Centenary Bank desarrolló en 2020 el préstamo solar Cente, un préstamo a corto plazo y a un precio asequible para financiar la compra e instalación de energía solar. El préstamo ha beneficiado a viviendas residenciales, locales comerciales, hoteles, escuelas y hospitales.
Empoderar a las comunidades energéticas mediante la financiación sostenible
La banca con valores ha sido un aliado esencial para el fomento de las comunidades que emplean energías verdes. Se trata de iniciativas colectivas en las que ciudadanos, empresas locales y entidades públicas colaboran para producir y gestionar energías renovables. A través de soluciones financieras a medida para apoyar la creación de estas cooperativas ―como préstamos verdes y bonos de sostenibilidad― los bancos con valores permiten a las comunidades tomar el control de sus necesidades energéticas.
Estas comunidades energéticas no solo impulsan la resiliencia económica local y la cohesión social, sino que aceleran la transición hacia una economía baja en carbono.
GLS Bank, pionero de la banca ética en Alemania, ha desempeñado un papel decisivo en la financiación de proyectos de energías renovables y el apoyo a comunidades energéticas en todo el país. El enfoque del banco va más allá de la banca tradicional y se compromete directamente con las comunidades y cooperativas locales para financiar proyectos que generan energías limpias a partir de fuentes eólicas, solares y de biomasa.
Una de sus iniciativas más destacadas es la financiación de BürgerEnergie Berlin, una cooperativa cuyo objetivo es comprar y gestionar la red eléctrica de Berlín de forma sostenible y democrática. Al ofrecer productos financieros a medida ―como préstamos verdes y bonos de sostenibilidad― GLS Bank permite que los propios ciudadanos sean responsables de su futuro energético, garantizando que la transición a las energías renovables sea inclusiva y esté impulsada por la comunidad.

Otro buen ejemplo del impacto que generan las cooperativas energéticas es la larga colaboración de vdk bank con Energent, con sede en Gante (Bélgica). Proyectos como el nuevo molino de viento de Perwez y la instalación de una red de calefacción a través de Beauvent en Ostende han sido posibles gracias al apoyo financiero de vdk bank.
Banca Etica, una entidad financiera ética que opera en Italia y España, está a la vanguardia de la financiación de iniciativas que promueven la sostenibilidad medioambiental y la equidad social. En España, bajo el nombre de Fiare Banca Etica, el banco ha sido un defensor clave de las comunidades energéticas, sobre todo a través de su colaboración con Som Energia, una de las mayores cooperativas de energías renovables del país.
Som Energia permite a miles de ciudadanos españoles convertirse en copropietarios de proyectos de energías renovables, incluidos parques eólicos y plantas solares. Fiare Banca Etica proporciona un apoyo financiero fundamental para estas iniciativas a través de préstamos y productos de inversión a medida que dan prioridad al impacto medioambiental y a la participación de la comunidad. El respaldo a estas comunidades energéticas permite a Banca Etica fomentar la propiedad local y el control democrático de los recursos energéticos. También ayuda a descentralizar el mercado de la energía, haciendo que la energía sostenible sea accesible a una población más amplia.
Financiar el futuro: impulsando la transición hacia las energías limpias
Los bancos con valores no son solo instituciones financieras; son catalizadores de un profundo cambio social que impulsan la transición hacia un futuro sostenible. Financiar las energías limpias y el desarrollo de productos sostenibles refleja un compromiso profundamente arraigado con la responsabilidad medioambiental y la equidad social. Mediante el apoyo a iniciativas de energías renovables y la exclusión de inversiones en combustibles fósiles, estos bancos son líderes en su sector y establecen un elevado estándar ético que los diferencia de las entidades financieras convencionales. Su papel proactivo en la financiación de las tecnologías de última generación y el fomento de las comunidades energéticas impulsa su liderazgo y les permite avanzar hacia una economía baja en carbono en los países en los que operan.
En Armenia, por ejemplo, Acba Bank contribuye activamente al desarrollo de la eficiencia energética en el país, destacando el potencial de Armenia en materia de energía solar. El banco apoya las tecnologías verdes y ofrece financiación flexible para productos de eficiencia energética a empresas y particulares. Acba, reconocido en 2024 por Euromoney como el mejor banco ESG de Armenia, tiene previsto introducir nuevos procedimientos para sus préstamos verdes, incluido el cálculo de las emisiones de CO2 basado en las mejores prácticas internacionales.
Amalgamated Bank ha lanzado recientemente el fondo para la reducción de los gases de efecto invernadero en EE.UU., con el objetivo de impulsar una visión del mundo en el que las energías limpias estén al alcance de todos los ciudadanos del país. Este fondo presta un apoyo fundamental para llevar la energía limpia a las comunidades más desfavorecidas, abaratando los costes energéticos y creando nuevas oportunidades de empleo en comunidades que históricamente han quedado rezagadas.
A medida que el mundo afronta unos retos cada vez más urgentes y graves para afrontar el cambio climático, las aportaciones de los bancos con valores son cada vez más importantes. A través de enfoques innovadores de financiación, abogando por las prácticas sostenibles y con un sólido compromiso con las comunidades locales, estos bancos son líderes a la hora de impulsar de un sistema financiero resiliente, verde e inclusivo.
A la vista de la crisis climática, su trabajo ejemplifica cómo el sector bancario puede ser un importante vector del bien, consiguiendo que la transición hacia las energías renovables no solo aborde los retos medioambientales, sino que también promueva la justicia social y la sostenibilidad económica.
