La propiedad de una vivienda es una de las formas más importantes de generar patrimonio para las siguientes generaciones. Sin embargo, según el Departamento del Tesoro de EE. UU., las tasas de propiedad de vivienda de los hogares afroamericanos e hispanos son unos 30 puntos porcentuales inferiores a las de los hogares blancos en Estados Unidos. La brecha suele ser aún mayor en las comunidades desatendidas, sobre todo en el sur del país.
Uplift Bank, antes conocido como Southern Bancorp, un banco de desarrollo comunitario que opera en Arkansas y Misisipi, se propuso cerrar esa brecha. Su filial Uplift Capital Partners, una institución financiera de desarrollo comunitario (CDFI), lanzó en 2024, junto con la división hipotecaria del banco, el programa de ayuda para la entrada Wealth Builders for Everyone Down Payment Assistance Program. El programa apoya a compradores de vivienda de minorías y con ingresos bajos o moderados, así como a otras comunidades desatendidas, a quienes a menudo frena el coste de la entrada.
El programa ofrece hasta 12.000 USD en forma de préstamo condonable para la entrada, los gastos anticipados y los gastos de cierre. No tiene intereses ni cuotas mensuales, y cada año se condona el 20 % del préstamo, de modo que queda totalmente condonado a los cinco años si se cumplen los requisitos. Los compradores reciben además formación para la compra de vivienda aprobada por el HUD, impartida por los asesores de vivienda de la organización certificados por el HUD.
«Tener una vivienda en propiedad es una de las formas más importantes de generar patrimonio para las siguientes generaciones y romper el ciclo de la pobreza», afirma Kenya Gordon-Davenport, presidenta interina de Uplift Capital Partners.
Al combinar la financiación con la educación, el programa convierte el acceso a una vivienda en una seguridad financiera a largo plazo.